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francotiradordelcauto

Pescar es un dilema en Cuba.

El refranero popular cubano advierte que dos grandes satisfacciones tiene el dueño de una embarcación en el país: la primera, cuando la construye o la compra, la segunda cuando la vende o se deshace de ella.

Esta es una de las propiedades que en Cuba causan mayores disgustos y desazones a sus propietarios como consecuencia de la intrincada serie de regulaciones y prohibiciones a las que se ven sometidas.

En las últimas semanas la Capitanía del Puerto Habana, órgano perteneciente a Tropas Guardafronteras, viene dando reuniones con los dueños de embarcaciones privadas asociados a las bases de pesca deportiva de la capital.

Como siempre, la información suministrada se refiere a nuevas regulaciones y prohibiciones, como por ejemplo, la ratificación de que queda prohibida la circulación de esas embarcaciones a menos de 250 metros de la costa en el tramo comprendido entre la desembocadura del Rio Almendares y el Morro de La Habana.

¿Razones? No preguntes, pero todos los presentes saben que se debe a que en esa zona queda la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba y fue allí donde hace varios meses arribó una balsa que pretendía emigrar hacia Estadios Unidos y el oleaje y la corriente la arrastró hasta allí. ¿Coincidencia? ¿Quién sabe?

Lo real es que dados los pocos pesqueros que quedan en las costas del litoral habanero queda ahora prohibida la pesca en lo que se conoce como la corona, situada frente por frente a la sede yanqui.

Algunos pescadores refunfuñan, discrepan a viva voz con el funcionario de guardafronteras, quien solo sabe responder que son las regulaciones y prohibiciones aprobadas desde arriba.

Todavía hay un crédulo que pide la palabra y pregunta ¿cómo es posible que con el decursar de los años haya tanto divorcio entre los pescadores deportivos y las autoridades de guardafronteras? Antes, recordó, cada pescador era un auxiliar de guardafronteras en el mar, ahora es un represaliado más y te miran con dudas y resquemor.

Todos esos funcionarios gubernamentales olvidan que esos pescadores que llevan más de 40 años  en esas bases deportivas vivieron las experiencias del Mariel y del 1994 y no vendieron sus embarcaciones, ni emigraron, y decidieron echar cuerpo a tierra con su Revolución. Los que se fueron –afirman-se liberaron de todas estas trabas absurdas que nos imponen para navegar.

Otra de las prohibiciones está referida a los límites de la navegación, limitada a tres millas de la costa, cuando la Constitución establece 12 millas de mar territorial, para no referirnos al mar económico, negativas que se contradicen  con las nuevas disposiciones comerciales establecidas para que los habaneros puedan adquirir pescado fresco en los mercados.

Todos conocen que nuestras famosas flotas de pesca desaparecieron del mapa productivo cubano, la cubana, la del golfo, la de plataforma y el pescado fresco y el congelado está ausente la mayor parte del tiempo de la mesa cubana.

Mercomar, institución de un Ministerio de la Pesca sin embarcaciones, da la facilidad a que los dueños de lanchas deportivas se dediquen a la pesca comercial mediante un contrato, que establece los precios de compra, mientras no facilita ni un anzuelo para la consecución de esos fines, ni combustible a precio diferenciado para esas faenas de pesca.

Firmado el contrato es necesario aplicar por un permiso especial para la navegación, que expide  la Capitanía del Puerto Habana, con la incongruencia de que mientras el contrato de Mercomar tiene validez por un año, el de Capitanía solo tiene seis meses, obligando al pescador a esos engorrosos trámites dos veces al año.

Por otra parte, cuando se hace el contrato con Mercomar, el dueño de embarcación debe establecer quienes serán los tripulantes de su embarcación y si por si acaso este o estos enferman y no pueden salir de pesca, el dueño no tiene la alternativa de usar a otros pescadores de su entorno.

Antes de surgir esta variante de Mercomar los pescadores de las distintas bases de pesca del territorio habanero se dedicaban a la pesca comercial sin tantas restricciones y vendían la libra de pescado en el mercado negro a dólar la libra, en las tiendas de Mercomar hoy casi doblan el precio.

La diferencia entre la pesca deportiva y comercial lo determina las artes de pesca a utilizar, y en el caso de la comercial el quid de la cuestión está en que el pescador puede utilizar el palangre para el acopio de pescado.

La pesca deportiva se enrola como Lista Quinta y la comercial como Lista Tercera. Ahora, con la regulación de Mercomar, La Lista Quinta puede hacer pesca comercial.

Esto es un absurdo y me pregunto ¿Por qué el estado no favorece la pesca en cooperativas o individual como existía en Cuba antes de 1959 y se encarga de la comercialización del producto? Porque establecer esa mescolanza.

Resulta ser que ahora para hacer la pesca comercial en barcos privados  el pescador tiene que tener la aprobación del Instituto Nacional de Deporte y Recreación (INDER), Mercomar y la Capitanía del Puerto. Si esto no es más burocratismo, que me maten. Demasiados caciques para tan pocos indios.

La buena noticia de estas reuniones es que ahora se pueden importar motores desde el exterior, pero ojo, la prohibición también está en esta buena nueva, solo pueden importarse motores de 10 caballos de fuerza y con la autorización de la Capitanía del Puerto.

Tras esa autorización entonces usted puede hacer los trámites con la Aduana General de la República, con el vendedor en el extranjero, después con el  importador cubano, para finalmente adquirir un motor equiparable a la fuerza de un par de remos.

De pasada una critica del estado contra los balseros de La Habana, esos muchachos que cada noche salen en cámaras a quitarle al mar algo de pescado a riesgo de sus propias vidas. Prohibido remolcarlos de regreso a la costa, y si lo hacen hay que entregarlos directos en el puesto de Guardafronteras, donde los multan por hacerse a la mar sin la seguridad marítima requerida. Si no cumples con esa regulación las multas pueden ir desde 500 hasta 10 mil pesos y la confiscación de la embarcación.

Olvida este funcionario que esos muchachos salen a la mar en balsas, entre otras razones,  por las prohibiciones existentes para la construcción de pequeñas embarcaciones que existen en el país.

¿Todas estas sandeces son la consecuencia del bloqueo yanqui y de la ley de ajuste cubano? Argumentar en esa dirección sería una simpleza más en esa sarta de regulaciones.

Detrás de todo ello solo se aprecia una falta de profesionalidad y una desconfianza extrema hacia los que se quedaron. Falta de profesionalidad y desconfianza engendran esta ola de regulaciones para una actividad que en este país siempre fue libre.

Lo que si parece una tragicomedia es que el estado este dependiendo de una flota de pequeñas embarcaciones  para brindar pescado fresco a la población, después de haber poseído flotas millonarias en el pasado. ¿Qué pasó con ellas? Jamás he leído una explicación convincente acerca del tema.

No me cabe en la cabeza que flotas que pescaban millones de toneladas de pescado se hayan arruinado, y es una heroicidad que transcurrido 50 años el pequeño propietario conserve, a pesar de todas las regulaciones y prohibiciones, su pequeño bote para la supervivencia.

Porque, amigos, dejémonos de darle vueltas al panque, el pequeño propietario de embarcación siempre vivió de ella y vendía pescado a la población ilegalmente. Aquí la pesca deportiva era una falacia, salvo para el burócrata acomodado que posee su yate resguardado  y cuidado  en la dársena del Destacamento Habana, perteneciente a Guardafronteras.

Ese puede darse el lujo de comprar a más de un dólar el litro de petróleo y gastar 40 0 50 dólares para curricanear o pasear por el golfo sin tales limitaciones.

EL pequeño pescador es un obrero del mar, y al parecer, en este mal llamado socialismo, las leyes son para mortificar al obrero.

Francotirador del Cauto

francotiradordelcauto@yahoo.es

 

 

Me quedo con Abilio

Hay ejemplos que le ponen a uno los pelos de punta.

Ayer ,10 de noviembre, leía un artículo analítico del diario Granma sobre la agricultura y me sorprendí  al conocer  que en la Empresa Agropecuaria de Artemisa, después de todas las nuevas medidas organizativas tomadas, el salario promedio de los obreros  apenas rebasa los 600 pesos mensuales.

Es decir, que un obrero agrícola, que se rompe el lomo en el campo durante el mes, no gana siquiera el sueldo de un militar o de un burócrata de la capital.

A veces pienso que los periodistas de nuestros medios piensan que el cubano es idiota Después de estar durante años hablando del socialismo participativo, de la autogestión, de las cooperativas, como forma saludable de fortalecer el socialismo en nuestro país, ahora el diario, órgano del Partido Comunista Cubano, nos sale con una nueva categoría económico filosófica: los colectivos laborales.

Según el órgano del partido cubano, en este proceso de reorganización de sus fuerzas, el Ministerio de la Agricultura le concede atención preferencial a la creación de los colectivos de trabajadores considerados la célula básica de la producción.

Estos obreros agrícolas pueden constituirse en una finca, una vaquería, un taller…como centro de costo con su plan, miden gastos e ingresos y les da participación a los obreros en las decisiones, incluso tienen la facultad de aprobar a sus jefes.

Amplía la nota que en estos momentos el sistema de la agricultura tiene identificado 56 459 colectivos laborales de este tipo con 468 377 trabajadores.

Entrevistado  un obrero,  este comentó  que al tener como promedio 10 integrantes o menos, esos colectivos se convertían  en  “un centro de pequeño formato”  (nunca he oído a un guajiro expresarse de esa forma), donde la integralidad y la autodisciplina se convierten en una carta de triunfo al aprovecharse mucho mejor los recursos y no esperar soluciones de arriba.

¿Donde radican los problemas?

 En primer lugar hay una decisión estatal de entregar la tierra a quien la produce, y esta misma prensa se ha hecho eco de la tardanza y obstáculos que la burocracia opone a  tal decisión. Ahora vemos que  el Ministerio de la Agricultura anda por otros caminos que es la de los “colectivos laborales”, y no la entrega de la tierra a quien la trabaja.

Estos llamados “colectivos” adolecen de dos problemas; la primera, que el campesino no tiene la tierra en usufructo; segundo, el estado se queda con el plus producto  y se limita a comprar la fuerza de trabajo al campesino; tercero, como ha quedado probado en 50 años de revolución, ese obrero no se siente dueños de los medios ni del objeto de producción, y en alguna  medida a la larga comenzarán los desvíos de recursos y la corrupción que hoy regentea en el sector productivo del país, porque 600 pesos , son 25 CUC  al cambio.

Esto nos demuestra que estamos EN MÁS DE LO MISMO, menos en dar pasos sólidos hacia el socialismo,

Un día antes, el mismo diario nos informa de los resultados del pleno del Comité Provincial del Partido en la capital, y anota que la primera secretaria del Partido de Ciudad Habana, Lázara Mercedes López Acea, se pronunció contra el descontrol administrativo, léase burocrático,  que facilitan los hechos delictivos.

A estas alturas esa dirigente partidista aludió al desarrollo de la recuperación de las tierras ociosas y deficientemente explotadas para la producción de alimentos.

Las principales dificultades del sector  -según López Acea-  radica en la dilatada concertación de los contratos, demora en la limpia de las áreas, deficiente utilización de los espacios y la falta de sistematicidad en el control de las comisiones agrarias, la carencia de implementos agrícolas e insumos, atraso en la entrega de semillas, falta de servicio eléctrico, necesidad de sistemas de riego, bombas para pozos y capacitación de los productores.

Como dice el cubano, esto es el resultado de muchos caciques y pocos indios. La mayoría de esas deficiencias caen bajo la responsabilidad de la burocracia y no en la del obrero agrícola, y de seguro que todas esas calamidades también afectan a esos “colectivos laborales” a que nos referíamos al principio.

Por supuesto no veo por ningún lado un análisis de las causas y los responsables de las perdidas de toneladas de alimentos  por la deficiente recogida y transportación  en las pasadas  cosechas de tomate, arroz y otros productos del agro.

De cualquier forma la realidad se impone, porque según Granma, Abilio Conde, campesino camagüeyano integrante de una cooperativa de crédito y servicio, produce en su finca mil litros de leche diarios,  y ha hecho una entrega anual, ese campesino solito,  de 331 mil litros de leche.

La producción de Abilio Conde le representa a Cuba un ahorro de 106 mil dólares por la cantidad de leche en polvo que el país dejo de adquirir en el mercado internacional que tiene un precio de 3 200 dólares la tonelada.

Así a la ligera, me quedo con Abilio Conde con su producción segura y miro con recelo los nuevos “colectivos laborales” de la agricultura.

Francotirador del Cauto

francotiradordelxcauto@yahoo.es

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Arco Progresista, La NED y la CIA: Fufú de plátano maduro

Riflexiones

La solución a los problemas de Cuba no pasa por ningún partido de oposición, muy al contrario, radica en las manos del pueblo cubano, que en medida alguna anda enfrentado al proceso revolucionario.

Allá por la década del ochenta comenzaron a proliferar en Cuba los grupúsculos de derechos humanos cuya plataforma política era exigir derechos  que no cumplían ninguno de sus patrocinadores, principalmente Estados Unidos.

Esos grupos  no solo fueron enaltecidos, sino subvencionados y alentados siempre por las distintas administraciones norteamericanas.

La lucha por los derechos humanos en un  país que había garantizado durante décadas la educación, la salud, el trabajo y una existencia soberana e independiente comenzó a convertirse en un negocio lucrativo para personas inescrupulosas, que lograron  ser abanderados de las campañas contrarrevolucionarias orquestadas por el enemigo imperialista desde 1959.

De la década del ochenta a la fecha el gobierno norteamericano apoyó a los contras en su masacre del pueblo nicaragüense, invadió Panamá, guerreó en los Balcanes, se enseñoreó en la guerra del Golfo, invadió Iraq y Afganistán, se entrometió en los asuntos internos de El Salvador creando en ese país centroamericano una pesadilla de horror.

Semejantes intromisiones tuvo en Haití, Jamaica, Granada, Marruecos, Surinam, Libia, Bulgaria, y donde quiera que estuviera la mano yanqui jamás hubo, ni habrá respeto por derecho humano alguno.

Jamás oí a los integrantes de esos grupúsculos censurar a Washington por su política genocida violatoria de los derechos de todo tipo de los pueblos del tercer mundo donde se entrometía.

Ahora sale en los medios alternativos  la noticia que el partido Arco Progresista, calificado como una organización disidente de tendencia socialdemócrata,  pretende  convertirse en “mayoría política”, para lo que ha convocado un congreso con la participación de 200 delegados para el mes de septiembre del 2010.

Al imperio al parecer ya no le quedan recursos novedosos. Una y otra vez aplican la misma receta.

Hay que averiguar ahora cuanto aportó la Fundación Nacional para la Democracia (NED), a la membrecía de esta organización  anticubana. La NED fue un órgano creado por el Congreso norteamericano en 1983 después de las revelaciones acerca de las operaciones clandestinas, secretas y genocidas  de la CIA en los años 70.

Desde entonces la NED, que recibe financiamiento del Congreso yanqui y también de la CIA, ha manipulado procesos políticos, sindicatos, diarios, gobiernos, lo que de forma directa facilita el trabajo  de los círculos de poder norteamericanos. ´

Duele mucho a los yanquis y a sus secuaces el no poder ejercer influencia alguna en Cuba desde 1959, y es por eso que desde siempre  buscan en nuestro país la forma de fortalecer la disidencia dentro de grupos parásitos, personas egoístas o con aspiraciones de poder personal.

Estos sujetos ambiciosos de poder nada más y nada menos que proponen fortalecer la socialdemocracia en Cuba, una corriente filosófica que desde su surgimiento ha traicionado a la clase obrera mundial.

Son abanderados del cangrejo. ¿Quién quiere social democracia en Cuba? Aquí lo que hace falta es más socialismo. No queremos patronos, dueños de fábricas, terratenientes, casa tenientes, integrantes de una clase que sobreviven perfectamente en las socialdemocracias conocidas. Queremos que el poder vaya a la clase obrera.

La socialdemocracia es la filosofía de los capitalistas temerosos del socialismo. Ya esa etapa fue superada en Cuba. Un paso atrás nunca.

Ahora estos asalariados de la Sección de Intereses quieren confundir e intentan explicar en sus panfletos que social democracia es igual a socialismo participativo. Esta gente se cree que nosotros estamos a principios del Siglo XX, donde las corrientes socialdemócratas aupadas por la burguesía confundían al obrero.

Ellos tratan de “encontrar un rumbo para Cuba”, como si nuestro país estuviera perdido, cuando la realidad es que estamos muy bien encontrados: somos socialistas, antiimperialistas, solidarios y debemos profundizar esa realidad para acentuar nuestra cubanía.

Estos muchachones de Arco Progresista asumen posiciones de izquierda para que no se les pueda ver la derecha.

Oigan:

- no luchan por el cambio de gobierno o de una persona, sino para crear "un nuevo tipo de convivencia y devolver al ciudadano su voz, espacio y determinación de su propio destino. Como si el pueblo cubano fuera mudo.

- aboga por el reconocimiento "definitivo de todos los derechos económicos", el libre ejercicio de la sindicalización de los trabajadores y una nueva reforma agraria "integral y profunda" que revierta la tierra "a manos de los trabajadores del campo".

-el diálogo crítico y constructivo, el no aislamiento y la cooperación como medio de contribuir a la modernización de Cuba desde la comunidad internacional", propósito al cual "contribuiría un sustancial cambio" en la política de Estados Unidos hacia esta isla caribeña. Con ello se hacen eco de las demandas yanquis de que Cuba tiene que cambiar para suspender el bloqueo.

-"reafirma su oposición al embargo y a toda medida injerencista en los asuntos internos de Cuba" y "promueve el reconocimiento de los derechos y potestades de todos los ciudadanos y las minorías sin condicionamientos ni discriminaciones", entre otros puntos. Fíjense que se alinean con los yanquis y al bloqueo le llaman embargo. Se les fue esa pifia o son proyanquis de a porque si.

Yo les aconsejaría, para que cualquier iluso les crea,  que Incluyeran en su plataforma subsidiada un primer punto que exija el cese del bloqueo yanqui con miras a que nuestro país pueda  consolidar su socialismo libremente.

Yo incluiría además exigir la liberación de los seis prisioneros del imperio: los cinco cubanos que luchaban contra el terrorismo norteamericano contra Cuba, y el sexto,  el Presidente Obama, que a casi a un año de su mandato está cautivo de la derecha de su país.

Agregaría, que jueguen limpio en Honduras y permitan a ese pueblo ejercer su autodeterminación: y por último demandaría a Estados Unidos por .decidir enfrentar el narcotráfico en el Caribe con 7 nuevas bases militares en Colombia y embarcaciones nucleares navegando en las aguas del golfo de México.

 Es el colmo, cabezas nucleares contra kilos de coca. Eso no se lo creen ni los socialdemócratas de Arco Progresista. Entonces, porque tiene que creérselo el pueblo cubano.

Lo que si es una certeza ineludible es que Estados Unidos durante 30 años ha intentado fortalecer una oposición en Cuba, pero en ese periodo solo ha logrado atomizar a un sector de la sociedad que odia el socialismo. Llegó un momento en que más de 100 organizaciones, que promedian entre 5 y 10 miembros alardeaban de representar la oposición en nuestro país.

De un tiempo para acá la CIA exigió unidad .para poder recibir financiamiento, y es entonces que surgen estas iniciativas de congresos palúdicos y disentéricos., que intentan representar corrientes de opiniones en nuestro país.

Y esta crítica no es porque me preocupen estas gastadas escaramuzas de la CIA para intentar meter la cuchareta en nuestra sociedad, sino por la falta de respeto de aquellos que creen que con sus jugarretas pueden engañar a nuestro pueblo.

Para los integrantes de Arco Progresista todo está claro, la jugada le aportará financiamiento jugoso.  Para la CIA también, sueñan que pueden quitarse la pesadilla de Cuba de sus sueños.

Para los cubanos, lo mismo de siempre, luchar por el socialismo verdadero que intentamos construir desde 1959. .

11 de octubre del 2009

francotiradordelcauto@yahoo.es

San Lázaro no ve sus llagas.

Riflexiones

La prensa cubana sigue tratando de agarrar al toro por la cola, cuando lo que se trata es de dominarlo por los tarros, sobre todo si ese toro del que pretenden hablar se llama paternalismo.

Y a propósito tenemos al diario Granma que, en su edición del viernes 9 de octubre último, aborda el tema con el titulo  “Él es paternalista, tú eres paternalista, yo soy paternalista…”, cuando aquí, desde que tengo uso de razón, fue el estado quien intentó y logró ser paternalista.

Una vez más la burocracia intenta endilgarle al pueblo las culpas que no le pertenecen.

El pueblo no puede ser paternalista, se acostumbra a que un estado sea paternalista, y más que se acostumbra, lo obligan a aceptar un estado de ese tipo.

Esos cuatro síndromes a los que hace referencia el periodista debió ponerles apellidos, es decir, uno pertenece al pueblo y los otros tres pertenecen en cuerpo y alma a la burocracia que nos intenta dirigir.

De acuerdo al periodista el primer síndrome es el del pichón y acusa al pueblo cubano de andar con la boca abierta debido a que buena parte de los mecanismos que hemos creado  están concebidos para que nos lo den todo. ¿Es que ni siquiera cuando intentan abordar la realidad estos burócratas y sus defensores intentan un mínimo de seriedad?

Le pregunto a este periodista ¿eso que da la burocracia a los pichones con la boca abierta quien lo produjo? ¿De donde salió? ¿Acaso es maná?

Andan errando el camino aquellos que intentan echar las culpas al pueblo cubano de los errores de la burocracia en los últimos años. El análisis es más profundo y complejo y aquí es válida esa máxima de no dejar caminos por veredas.

Cuando queremos analizar nuestra situación económica, política y social, recordemos esa frase de Fidel relativa a que este pueblo merece la victoria, y eso no fue planteado a la ligera. Demasiados sacrificios ha hecho el cubano para que venga ahora un San Lázaro a que el pueblo le lama las llagas.

El artículo, que más bien podemos calificar de panfleto mediocre, arguye que solamente con más trabajo saldremos de la crisis, ello me recuerda esa anécdota  de Macondo cuando sus pobladores  descubrieron el hielo.

Me pregunto  ¿que ha hecho entonces el pueblo cubano en estas cinco décadas? Le aconsejo al periodista que incline un poco el cuello hacia arriba y trate de ver si los problemas están en las concepciones y métodos de dirección; y si tiene problema de la cervical entonces que meta sus narices en los libros de Marx y conozca que el socialismo estatalizado que tenemos es la principal barrera que hay que vencer para salir adelante.

¿Acaso la debacle del campo socialista se debió a que también esos pueblos eran tan vagos como el cubano?

Para esta joya del periodismo el paternalismo arraigado hasta el tuétano en el pueblo cubano es un vicio que no deja avanzar y entorpece la claridad sobre las decisiones que debemos tomar entre todos.

Que yo sepa hace cincuenta años que mi opinión, ni la de nuestro pueblo, cuentan a la hora de las decisiones económicas en nuestro país, y precisamente es aquí, y no en el paternalismo que nos quiere inocular este periodista, donde radica el eje del mal.

 

 

El segundo síndrome es el del voleibol para explicar que nos hemos acostumbrado a saltar y lanzar la pelota para la otra cancha; el tercero el síndrome del avestruz y se refiere a que nos hemos habituado a meter la cabeza en el hueco; y el cuarto el síndrome del obstáculo para aquellos que al primer estorbo se detienen y esperan a que otros  le quiten o salten por ellos.

Para serles sincero al leer el artículo en el diario Granma sobre el paternalismo veo claramente en él visos de los síndromes del voleibol, del avestruz y del obstáculo.

Y realmente, cualquiera de esos tres últimos síndromes solo pueden se aplicados a aquellos que tienen responsabilidades administrativas y políticas en toda la estructura nacional, provincial y municipal de los órganos políticos y administrativos del estado: en síntesis, a nuestra burocracia.

El artículo de Granma no convence a nadie cuando inicia su diatriba pidiendo al pueblo cubano racionalidad y sentido económico y afirmando que no podemos aspirar a más si no hay una evaluación objetiva y adoptamos las medidas para actuar con realismo y no con optimismo infundado.

Pura cascara gramatical. Llevamos cincuenta años pidiendo lo mismo.

Lo que hay que cambiar hermano es el sistema para que el trabajo sea realmente el motor impulsor de la sociedad, y para ello el pueblo cubano quiere más socialismo y menos estado paternalista.

El pueblo cubano quiere ser realmente el dueño de los medios de producción y salir definitivamente de la propiedad virtual de ellos, porque el estado dice que el obrero es dueño de los medios de producción, pero ese obrero lo único que puede hacer es vender su fuerza de trabajo como mercancía al patrón estado.

En su centro de trabajo enseñorea el Partido y el Sindicato, este último casi siempre apadrinando la administración, los planes de producción bajan de la instancia superior, y a fin de mes un magro salario que no alcanza para nada.

Entonces, si el estado quiere acabar con el paternalismo debe entregar al obrero la propiedad de los medios de producción, dejar que el obrero produzca y administre y sea el estado entonces el pichón con la boca abierta y estoy seguro que siempre andará con el buche lleno.

El periodista pide además comprensión de la sociedad para esperar por un plazo prudente de tiempo y lograr el proyecto de país que queremos.

Prudente ¿Cuánto es? ¿Cinco, cincuenta años? Podemos dar un plazo prudente, pero solo si realmente nos decidimos a hacer el socialismo democrático, participativo y decisorio que queremos.

Ah, y no me hablen más de huracanes. ¡Señores!, huracanes destrozaron las flotas españolas hace cuatro siglos. Es un mal necesario porque nos llena los embalses de agua. Además  son inevitables. Más daño nos hace este estado inepto y paternal que tenemos y este problema si es evitable: acabemos de decidirnos por el socialismo verdadero.

Ninguna de las soluciones abordadas por el periodista nos sugieren ese socialismo: reajustes en la economía y el presupuesto para apretarle el cinturón al pueblo, búsqueda de soluciones propias para incrementar la producción material,  aumento de la producción agrícola, el ahorro, etc., al final queda el mismo estado sin cambios sustanciales. Tales medidas las puede también adoptar Haití pues no conducen a sistema nuevo alguno.

Difícil le ha de resultar a este periodista escribir este artículo  desde una perspectiva más profunda y diáfana; por ninguna parte veo alusión alguna a que el obrero cubano gana entre quince y veinte dólares al mes y una botella de aceite en el mercado de divisas la cuesta dos dólares, o que una libra de carne de puerco tiene el precio de un dólar.

¿Quién le ha dicho a nadie que el pueblo cubano quiere ponerle el cascabel al gato? No, lo que quiere ponerle son riendas para que el gato camine de acuerdo a los intereses de los obreros. La bulla del gato con sus cascabeles ya no le interesa a nadie en este país. Ese gato seguirá siempre con sus síndromes aunque lo encascabelen.

Es acertado el documento cuando se refiere a que la justicia social no es igualitarismo, sino la igualdad de derechos y oportunidades, que en el socialismo implica la distribución bajo ese lema de que “de cada cual según su capacidad y a cada cual según su trabajo”; pero no quiero a un burócrata decidiendo al respecto, sino al obrero. Para que ello se cumpla lo primero es que exista la intención objetiva y real de construir el socialismo.

Creo que en las condiciones precarias de vida del obrero cubano actual al estado no le queda más remedio que ser paternalista y si quiere abandonar ese paternalismo acaben de traspasarle el poder al obrero como debe ser en el socialismo.

En buena lid todo el desvío de recursos en nuestra economía se debe a que el  obrero se apropia ilegalmente de lo que el estado no le retribuye.

Sobre la eliminación de la libreta de abastecimiento solo será posible si el obrero de inmediato recibe en su salario ese subsidio estatal que el estado le da a los productos normados, de lo contrario toda la clase obrera cubana engrosara las filas de aquellas personas a las que, según el periodista, el estado deberá  proteger por sus bajos ingresos. Estaríamos en las mismas.

Algo que me llama la atención en las afirmaciones de este periodista, que tiene la tendencia de culpar al pueblo de todos nuestros males, es cuando afirma que la Revolución fue desde sus inicios un torrente de justicia, que no siempre ha sido correspondido.

Para mi se ha ganado la medalla al mejor defensor de la burocracia.

Si el pueblo cubano no hubiera respondido y respaldado a la Revolución y a sus dirigentes, quizás usted estuviera ahora escribiendo en el Diario de la Marina.

La Revolución Cubana es y será gracias a su pueblo. Cese en sus ataques, que mejor pueblo que este ni mandado a hacer.

Octubre 9 del 2009

Francotirador del Cauto

francotiradordelcauto@yahoo.es

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Más tinta que sudor o más sudor que salario.

Riflexiones

El pasado viernes 2 de Octubre la última página del diario Granma nos agrede con un artículo titulado “más tinta que sudor” y en él se intentan abordar los problemas que enfrentan los obreros en la aplicación de la Resolución 9 sobre sistemas de pagos en la Fábrica de Galletas de Pinar del Rio.

Resumamos los planteamientos de los obreros al diario:

Daymaris, la tecnóloga enojada porque la última reparación se la cargaron al plan productivo  y los trabajadores indirectos estuvieron tres meses sin recibir estimulación. Al periodista se le olvidó indagar a que había destinado  la dirección de esa empresa  la depreciación mensual que debe aplicarse a cada equipo con fines de mantenimiento y reparación.

Pastor, un jefe de turno, censura que cuando falta algún obrero y el resto que si fue a trabajar debe redoblar los esfuerzos para suplir la producción de los que faltaron, no se distribuye entre los asistentes el ingreso de los ausentes.

Al periodista se le olvidó examinar a donde va ese plus producto, si este no lo cobra el obrero que lo produce, ni el obrero ausente, ¿cómo se ingresa ese dinero en la contabilidad de la empresa?

Laura, auxiliar de elaboración, indignada porque en su empresa cobran lo mismo los más productivos que los menos productivos. Al periodista se le olvidó investigar de qué forma el trabajador en esa empresa es estimulado, si haciendo poco o mucho cobras igual.

Maikel, el hornero, con el oficio más duro del colectivo y su salario apenas se diferencia del resto de los trabajadores con oficios menos complicados, con lo que se obvia nuevamente la resolución 9 que establece pago por condiciones laborales anormales, incluyendo el pago por trabajos en alturas y la nocturnidad. ¿Maikel tendrá que trabajar de noche y subido a una escalera para mejorar su salario?

 

Para el periodista lo que ocurre en esa fábrica está amparado por el facilismo y la burocracia, pero se le  olvidó inquirir si acaso  los trabajadores fueran realmente los dueños de la fábrica estas cosas sucedieran.

Se le olvidó además auscultar cual es el papel del sindicato ante estos problemas y como ven esta situación los militantes del núcleo del partido de esa empresa, que se supone sea la vanguardia avanzada de los trabajadores en esa instancia.

El artículo pierde valor cuando por ninguna parte aparece el director de la empresa, o el subdirector o el Jefe del Núcleo del Partido opinando sobre estas situaciones.

Ese día, al parecer, no había ningún alto responsable en la fábrica y solo pudieron entrevistar a una subdirectora de recursos humanos de la Empresa de la Industria Alimentaria, la que ni siquiera labora en el centro mencionado, cuya conclusión puede definirse en “por que se quejan si antes estaban peor”. ¡Pobres obreros de la Fábrica de Galletas!

Para esta funcionaria el pago por resultados, que establece la Resolución 9, de la manera que la han llevado a la práctica “es imposible establecer una adecuada diferenciación del aporte realizado por un obrero determinado o por su turno de trabajo.

A mí, así a vuelo de totí, me parece que lo que nunca le han preguntado al obrero cómo se debe aplicar la mencionada resolución. Y si está mal aplicada la Resolución 9, al periodista se le olvidó averiguar quienes son los responsables de este desmadre. Así de pasada, quien sigue sufriendo los embates del burocratismo son los obreros de la Fábrica de Galletas de Pina del Rio.

Luego sale al ruedo el especialista principal de la Fábrica, quien explica que hay sistemas de pagos  individuales y colectivos. Agrega que se decidió aplicar en la fábrica el sistema colectivo, obvia quien tomó la decisión, pero supongo que no fueron los obreros, porque son ellos quienes protestan ahora por lo injusto del sistema.

Y una buena pregunta del periodista al especialista: ¿Y no le parece más justo buscar otra fórmula que posibilite que quienes más se esfuercen  reciban más?

Respuesta del especialista: Eso es muy engorroso.

 De lo que se desprende que la Resolución 9 para ese colectivo de trabajadores es pura tinta que no valora el sudor. Para la burocracia, al parecer,  en esa fábrica no hay soluciones.

Y el periodista nos explica como la burocracia se atrinchera para incumplir con una Resolución estatal que intenta aplicar una formula socialista de dar a cada cual según su trabajo, y afirma que a varios meses de la puesta en práctica de esta legislación en no pocos lugares de la provincia existe la percepción de que como sugiere la letra  de una vieja canción “la vida sigue igual”.

Nos quedamos en la expectativa para saber quienes opinan así y quienes son los culpables de esa huelga de brazos caídos de la burocracia pinareña ante una resolución que favorece a los obreros.

Para el Vicepresidente de la filial pinareña de la Asociación de Economistas de Cuba la inercia de aparato burocrático es la primera causante de este problema; pero burócrata al fin, pone en segundo término que hay insuficiente personal en el proceso de organización y normación del trabajo.

Sugiero no seguir inflando plantillas con funcionarios que no producen y capacitar a la ya abultada plantilla de burócratas en las empresas para que puedan dar feliz cumplimento a la nueva resolución 9. ¿O es que acaso hay que ser graduado universitario para diferenciar en una fábrica al obrero productivo del mediocre y del vago?

Esto pone en evidencia que el estado es un mal administrador, que el estado no sabe exigir siquiera a su burocracia que de cumplimiento a las leyes que el estado sanciona, y que  la burocracia no está interesada en mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora.

 

Y al final del artículo,  con el subtítulo “la otra cara”, el periodista nos trae a colación un cuento de ciencia ficción: la Empresa Agroindustrial Cubaquivir de Pinar del Rio desarrolló exitosamente la campaña de papa con 135 obreros, de mil que necesitó en campañas pasadas.

¿Cómo lo lograron? Pues según el director de esa empresa acordaron un sistema de pago “muy atractivo, que hizo que se disparara la productividad”.

Esto solo tiene una explicación, en las pasadas campañas habían contratado a mil vagos habituales para recoger la cosecha, o contrataron en esta campaña a 135 supermanes para cumplir las metas.

Apretaron muchachones. Así que con el 13 por ciento de la fuerza de trabajo lograron hacer la campaña. Quedé perplejo con el anuncio, porque por ninguna parte del artículo se menciona cual fue el novedoso sistema de pago aplicado. ¿Acaso es un nuevo secreto de estado?

Por favor, es urgente conocer ese método que logró que de 12 sacos que se recogían por hombre en la pasada campaña hayan logrado 45 en esta. ¿La papa era gigante?

Esta “nueva solución” debía ser generalizada a lo largo y ancho del país y podíamos dar marcha atrás a esa legislación que nos obliga trabajar hasta los 65 años por la supuesta escasez de fuerza laboral que existe en el país.

Francotirador del Cauto

3 de octubre del 2009

francotiradordelcauto@yahoo.es

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Cuba: Pasado y futuro

Riflexiones

“Toda verdad necesita ser conversada, humanizada, porque lo que  no es conversado no está al nivel del hombre”. Lezama Lima

Para afrontar el futuro de la sociedad cubana quizás sea necesaria una revisión de nuestra historia, porque si partimos de verdades a medias para construir  nuestro futuro, puede que regresemos de nuevo al pasado.

Siempre que iniciamos un análisis de los logros de la Revolución Cubana surge el exaltado que como bala de cañón  esgrime como verdaderos conquistas la eliminación del analfabetismo y los altos logros en educación, en la salud pública y el deporte, pasando por alto que tales resultados estuvieron financiados fuertemente por la Unión Soviética y no por el excedente económico de la producción cubana.

Al desaparecer el campo socialista se hizo evidente cuanto dependían de ellos mantener esas victorias, afectándose en el funesto periodo especial todos esos frentes victoriosos cubanos. Aún  más, recientemente se anunciaron más cortes del financiamiento en esas esferas.

Ahora, tras cinco décadas de lucha revolucionaria por la conquista del socialismo descubrimos una mañana de julio que los frijoles son un asunto de seguridad nacional y ello se convierte en la primera consigna política del Partido y el Estado. ¿Antes por qué no lo era?

Resulta ser que nuestro país importa el 80 por ciento de los alimentos que consume, mientras la mitad de las tierras en manos del estado estaban sin cultivar.

Esto se afirma sin cortapisas por la nueva dirigencia cubana, se refleja incluso en los medios de prensa, bastante ortodoxos desde siempre, pero por ninguna parte veo el análisis concienzudo del porqué sucedió tal anomalía, o de quién es la responsabilidad de tamaño fiasco.

Sin saberse quien o quienes son los responsables de esa aberración, el Estado y el Partido insisten una vez más en que el pueblo confié, pero ¿que confíe en quien, en qué?, ¿en los mismos mecanismos de dirección que no permitieron nunca realizar una economía  autosustentable? ¿Acaso por las venas de nuestra burocracia corre sangre azul, que no puede verterse no importan sus errores garrafales?

¿Quién y cómo me asegura que en alguna medida no se van a cometer otros errores similares en el futuro? ¿Quien garantiza que, y a pesar de ser expuesto por los trabajadores cuando se nos convocó a expresarnos, existirán mecanismos de control en manos del pueblo para poder exigirles cuentas a esos que se equivocan y no les pasa nada pues están por encima de la ley o son sustituidos y caen para “arriba”?     

Yo no he perdido las esperanzas de construir el socialismo, pero  por  ese que socializa y no por el que estatiza los medios de producción; por el que socializa estaría dispuesto a sacrificarme una vez más por alcanzar los ideales que nos trazamos el Primero de Enero de 1959.

Nuestro pueblo conoce que el estado cubano desarrolló y logró en el pasado grandiosos proyectos sociales y económicos, con la ayuda soviética,  para el disfrute de la población, pero no podemos olvidar que sin ese auxilio tales avances no hubieran podido hacerse realidad.

Ahora debemos lograrlo con nuestros propios esfuerzos y conquistar  un socialismo en condiciones adversas para nuestra población, pues no contamos con esa ayuda solidaria de años atrás. Se impone como una necesidad vital esforzarnos para salir de esta precariedad económica que padecemos desde que se inauguró el periodo especial.

 Pero las luces de bengala anuncian que lo que se propone nuestro Partido y Estado es reformar nuevamente lo que poseemos. Ya en la década del 80 se lanzó una campaña de rectificación de errores y tendencias negativas que no trajo ningún resultado positivo para nuestra economía. No acaban de comprender que el sistema estatista no funciona, ni aunque lo reformen diez veces más, ni aunque aceiten sus engranajes, incluso, ni aumentando la producción y la productividad por la sencilla razón de que los excedentes seguirían estando bajo control del estado y no de los trabajadores.

El sistema socialista estatizado  conlleva el derroche, la desorganización, el no aprovechamiento de las capacidades intelectuales, técnicas y productivas. Ya eso quedó probado en el ex campo socialista. ¿Es que  alguien cree que somos diferentes? ¿Es una formula para ganar o perder el tiempo? Como cuestionó un analista en estos medios: ¿es el viejo sistema bajo nuevos antifaces?

¿Es que lo que está sucediendo en nuestro país en estos momentos es solo un acomodamiento de una nueva elite burocrática que intenta con métodos populistas asentar una sociedad alternativa al socialismo, aunque diga conscientemente que no traicionara esa aspiración de la sociedad cubana?

¿Estaremos nosotros, como explican algunos analistas en el exterior, entregando el poder  a un nuevo grupo tecnocrático que  aspira a aterrizar suavemente en el capitalismo manteniendo sus controles políticos?

¿Quién me asegura que no es así?, ¿los mismos que han fracasado en lograr que la economía de nuestro país sea eficiente?

El Presidente cubano anunció nuevamente una ronda de consultas con la población, pero es que esta tiene que ser muy diferente a la anterior, que él mismo convocó hace dos años, y en las     que el cubano opinó pero sin saber el criterio del que estaba al lado.

El estado no puede nuevamente asumir la facultad de analizar los planteamientos a espaldas del pueblo para proponer las medidas que entienda necesarias, principalmente basándonos en que mucha de la burocracia que hoy nos representa es la responsable de fracasos anteriores. Los que nos dirigen  tiene que entender que el Estado tenemos que ser TODOS, pues  es la única manera que tenemos de resistir y evitar que sucumba nuestra formación económico social.  

Es la hora del recuento y de la marcha unida, dijo Martí una vez y lo repetimos hoy, pero para ello debemos acabar con el secretismo, hay que aplicar una democracia más amplia y real en el análisis de nuestros problemas. Se nos dice que la economía esta grave, pero nadie da detalles del malestar y de un estimado de 6, pasamos a un 1.7 por ciento de crecimiento este año y a lo peor ni llegamos ahí.

Hay que cambiar las concepciones sobre gobierno y economía, ir hacia el autogobierno de los trabajadores y el pueblo, abandonar los métodos de ordeno y mando verticalistas, para salir del estancamiento en que estamos.

En una ocasión Lezama Lima citó esa idea de Nietzsche relativa  a que “el que vuelve a los orígenes encontrara orígenes nuevos”, y                                                                                                                                                             el escritor cubano puntualizaba que “ahí está verdaderamente lo germinativo, lo que es creador”.

Lezama  Lima decía además que “toda verdad necesita ser conversada, humanizada, porque lo que  no es conversado no está al nivel del hombre”.  De manera que lo que no es compartido y consultado, no necesariamente es consensuado.

Volvamos a nuestros orígenes ideológicos y políticos, volvamos a Martí, a los ideales de la generación del centenario, conversemos unidos sobre el futuro y hallemos la vía para lograr ese socialismo  que siempre estuvo ausente de nuestra realidad.

Septiembre del 2009.

francotiradordelcauto@yahoo.es

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Haroldo Dilla y el síndrome de los barbudos en el poder.

Haroldo Dilla y el síndrome de los barbudos en el poder.

Riflexiones

Después de leer el artículo de Dilla titulado “los socialistas cubanos y el síndrome de la mujer barbuda” me pregunto que objetivos persigue el articulista  zumbando dentro de una batidora política tantos elementos disímiles, falsos, algunas verdades y un montón de medias verdades.

Y no porque esté de acuerdo con esas hipótesis del fatalismo geográfico de nuestra ponderada isla de Cuba, sino porque querámoslo o no, cualquier análisis sobre el espectro sociopolítico cubano tiene, de a porque sí, tener en cuenta toda la barbarie imperialista aplicada contra nuestra sociedad a partir del 1 de enero de 1959.

Es muy fácil venirse a parar ahora en una esquina del espectro político cubano y comenzar a denostar contra nuestros dirigentes, nuestro proceso, contra nuestras deficiencias, nuestras dificultades y nuestras equivocaciones.

Después de hacer eso, como en un matrimonio cualquiera, lo único que cabe es el divorcio, salvo que la condenada o criticada esposa ya no le quede nada de ética, ni de moral y acepte a un esposo tan enjundioso en la critica, quien no reconoce valores positivos de ningún tipo en el maridaje político entre la sociedad cubana y su revolución durante cinco décadas.

Cada ser humano tiene su actitud para enfrentar la vida, pero lo más humano en el caso de nuestra sociedad es aprender de los errores, no basarnos en ellos para desacreditar a nuestra dirigencia. Porque me pregunto, ¿hemos analizados los errores nuestros como personas? Partimos de lo individual para analizar lo general o queremos fusilar a las generalidades para salvaguardar y ocultar nuestros errores individuales.

Y afirmo tal cosa, porque tengo la firme creencia, respaldada  en la experiencia de lo sucedido en el campo socialista, que sin fortalecer a nuestro partido comunista, y sin unir todas las conciencias socialistas y honestas dentro de ese partido, no habrá futuro luminoso para nuestra patria.

Y agrego un poquito más, hoy por hoy, atacar a la dirigencia histórica de nuestra Revolución es poner un pie en el campo del enemigo, porque a pesar de los errores, de los fracasos, de las malas políticas, es incuestionable que esa dirigencia histórica, con el pleno respaldo del pueblo cubano,  ha logrado mantener la soberanía e independencia de nuestro país frente al imperio más poderoso que ha existido sobre la faz del planeta.

No se si por creer de tal manera pueda ser atacado de simplón o de perfecto idiota, aunque no me queda duda alguna que pecaríamos de tales si comenzamos ha desinstalar toda la unidad de acción lograda por nuestra sociedad en los últimos cincuenta años. Fue precisamente ese desmantelamiento de la unidad y su vanguardia lo que  defenestro a la Unión Soviética y el resto del ex campo socialista.

Dilla anda preocupado porque cree qué “no ha madurado una izquierda intelectual crítica” en nuestro país, obviando que hoy por hoy, somos el único país cuyos comunistas tienen el poder e intentan lograr un socialismo real y están insertos en esa lucha con los instrumentos que les da la experiencia de cinco décadas. Si la izquierda intelectual crítica cubana no ha madurado, debe entonces haberse podrido en el exterior.     

Y Dilla peca como intelectual  por su lenguaje parnasiano en lo que concierne a aislarse de la realidad de su país.

Luego a boca de jarro enfatiza el escritor, porque así lo entiende, que el debate crítico sobre la isla y su futuro tienen lugar en la parcela liberal y, por razones obvias, “fuera de la isla”, se refiere además a la existencia   de una  oposición oculta”.

No  cuestionamos que en la emigración cubana  existan intelectuales cuyos análisis y valoraciones tienen sus aciertos y sus aristas positivas, y que se analicen muchas verdades que la intelectualidad cubana en el país no hace, por las mismas condiciones internas de plaza sitiada que aún prevalecen, pero de ahí a negar que en nuestra sociedad  exista en estos momentos un debate crítico es estar rayano en la locura. Eso si, aquí no hay oposiciones ocultas, aquí hay cubanos que expresan sus ideas con el riesgo que implica en toda sociedad politizada tener una opinión contraria.

La critica socialista interna no está fragmentada, aquí nadie se auto flagela, y si usted no aprecia una plataforma mínima en las ideas del grupo de Campos y otras expresiones de nuestra intelectualidad le aconsejo de inmediato una visita al optometrista. Está usted completamente ciego.

Nosotros si tenemos los ojos abiertos, recuerde que estamos acostumbrados a la vigilia con un vecino tan poderoso y además tenemos el valor para contemplar con los ojos abiertos y espíritu critico nuestros fiascos, eso si, muy orgullosos de nuestros logros.

En nada nos parecemos a Bebé, la mujer barbuda que le regalo a usted Lichi Diego, además ya nosotros tenemos desde antes a nuestra Bebé y al Señor Don Pomposo.

Afirma usted que hay una historia por hacer sobre los diferentes proyectos de izquierda, pero eso a nosotros no nos encaja, porque al contrario, nosotros tenemos un proyecto de izquierda que data de 1959, el cual debemos perfeccionar y aún más, ese proyecto revolucionario tiene sus antecedentes de las ideas surgidas en el  siglo XIX y del cual nuestro Apóstol fue nuestro máximo exponente. Son cuestiones que usted no incluyo en esa batidora política a  que me referí al principio.

Luego usted, creo que maliciosamente, habla de que la revolución devoró golosamente a sus hijos. Si va usted a autodenominarse un intelectual serio sabe que no puede hacer alusiones opacando  realidades. Cuando hable de la Revolución Cubana tiene que constantemente tener presente la historia de agresiones en las que nuestro país tuvo que vivir, aún en nuestros días,  entonces con esa espada de Damocles sobre su cabeza analice las decisiones tomadas, y no le cargue la mano solamente a nuestra dirigencia histórica.

Y si peca  usted de intelectual  sabe que la historia la hace quien tiene el poder en sus manos, y la historia al final dará o no la razón a tales decisiones, y si hablamos de historia, entonces tiene usted que reconocer que a pesar de las malas políticas, decisiones y equivocaciones, aún la mayoría del pueblo cubano lucha por el socialismo y aplaude a sus líderes y creen en ellos. Esa es una verdad innegable, está recogida en la historia de nuestro país. Y que yo recuerde, y tengo buena memoria, aquí ningún intelectual fue fusilado por  decir lo que pensaba.

Un poco más, olvida usted lo interesado que estuvo siempre Washington en cualquier criterio alternativo a las ideas de nuestro partido, olvida usted los millones de dólares que ha dedicado  Estados Unidos para cortejar a la intelectualidad de los países socialistas, y que aún dedica contra nuestro país para abortar nuestra Revolución.

Hijo, esto siempre ha sido de mono amarrado contra león hambriento. No lo olvides cuando atacas y calificas a los intelectuales y a los revolucionarios de nuestro país.

En términos de lucha política siempre cada bando cae en el error de creer que tiene  la razón  y la verdad en sus manos. Nosotros de lo que estamos seguros es que tratamos de construir una nueva verdad.

En su intento fallido de retratar el espectro político cubano hablas de una oposición organizada que hace votos socialdemócratas, pero esa corriente  ha quedado políticamente desprestigiada desde comienzos del Siglo XX, y  nunca dio a pueblo alguno las conquistas que la Revolución Cubana si consiguió para el suyo.

Para refrescarte la mente busca información sobre los millones de dólares que organizaciones como National Endowment for Democracy ha dado a esos grupos en los últimos años, y dime si tú crees que el pueblo cubano les puede dar entonces a esas agrupaciones un voto de confianza.

Creo que tratas de manipular nuestra realidad. Cómo alguien puede aseverar en pleno siglo XXI que en la sociedad cubana se ha generado un costoso empobrecimiento, solo comparable a la situación post bélica de 1898.

Compadre, apretaste. Así que consideras que la ideología y la conciencia actual de nuestro pueblo son similares a la de la sociedad cubana de 1898. Eso, muchachón, que lo crea quien no es cubano.

Aseveras que debió haberse permitido en Cuba una disidencia que según usted 

no se ubicaba en la acera de enfrente, sino en la propia. Eso se puede  afirmar cuando no se tienen responsabilidades ante la sociedad, pero cuando existe esa responsabilidad y es archiconocido  las sumas millonarias dedicadas por Washington hacia esa disidencia es de tonto afirmar lo que usted insinúa.

 Usted, no me queda duda, quiere dar sepultura a una Revolución que aún sigue viva, quizás usted intente asesinarla como ha tratado de hacerlo Estados Unidos en estas cinco décadas. Déjeme decirle que su interés es infructuoso.

Quizás pueda aceptarle nuestros déficits económicos, sociales, culturales y políticos, pero en la perspectiva de que pudieron ser mucho mejores de no haber tenido nuestra sociedad que vivir una vida azarosa, amenazada, y en la que nuestra inserción en el bloque soviético fue una alternativa necesaria. En aquella fecha era el único bloque enfrentado a nuestro enemigo. Los marcianos o venusianos todavía no constituían un poder responsable en el planeta.

Ya en nuestra época, con la desaparición del campo socialista, los comunistas cubanos intentamos otra misión colosal, construir el socialismo verdadero nosotros solitos,  para lo que debemos luchar contra el monopolio estatal y sustituirlo por la socialización de los medios de producción: socialismo puro. Intentamos lograr una sociedad más abierta, más democrática, más participativa, desarrollando aún más nuestras conquistas políticas y sociales, porque seguimos creyendo en el futuro luminoso.

En esa batalla confiamos en la dirigencia histórica, tratamos de imbuirlos de nuestras ideas y no podemos considerar un obstáculo a quienes nos han guiado por el sendero de la independencia y la soberanía. Los cubanos seremos muchas cosas, pero nunca malagradecidos.

No se porqué califica usted de fatal el vínculo entre moral y política, porque sin moral y ética hubiera sido imposible sobrevivir en nuestro país.

Y coincido plenamente cuando usted afirma que en Cuba criticar el liderazgo histórico y, en particular, a Fidel Castro- es criticar a la propia comunidad, ubicarse fuera de ella y, eventualmente, contra ella.

Es por ello que no puede concebirse en Cuba el socialismo sin la participación de esa dirigencia histórica, es por ello, que valorando la capacidad la inteligencia y oportunidad de esa vanguardia es que los comunistas cubanos queremos incentivar la construcción del socialismo. 

Lo que usted califica de estigma es para nosotros una realidad insoslayable, porque ¿quién tiene el valor y prestigio fidedigno en Cuba para construir una sociedad socialista sin la participación de su liderazgo histórico? ¿Usted? ¿Yo? ¿Los socialdemócratas? ¿Los grupos de derechos humanos?

Usted peca de superficial cuando dice que la única alternativa en Cuba es apoyar al gobierno o a la oficina de interés de los yanquis en Cuba. Ya desde el Siglo XIX la variante del imperio quedó fuera de la elección de cualquier cubano decente. No es ningún suicidio político optar por el socialismo en Cuba,  creo que el único que trata de dormir  con el enemigo en el lecho de Procusto es usted, y le aconsejo vaya acompañado de Teseo.

Nos acusa usted de nihilistas políticos por patrocinar junto a Pedro Campos una plataforma socialista de nuevo tipo,  al respecto le recuerdo que esas ideas existían desde mucho antes del discurso del Comandante en Jefe en la Universidad en el 2005.

Nos acusa usted de no ser una organización formal  le respondo que está equivocado, somos una organización formal conocida como Partido Comunista de Cuba, y como herederos de las ideas marxistas batallamos por impregnar a nuestra sociedad de esas ideas novedosas en la aplicación, aunque  veteranas en existencia como el mismo Marx.

Discrepamos con usted porque estamos convencidos que nuestras ideas se ajustan a la realidad política y económica de nuestro país y no constituyen ninguna especie de ejercicios malabáricos, y estamos seguros que si solucionarán los problemas más urgentes y trascendentales de nuestra sociedad.

No nos remita a las experiencias yugoeslavas o soviéticas, las conocemos, no somos neófitos en eso de hacer revoluciones, de construir soberanías e independencias. No somos tarados intelectuales, no estamos fuera de nuestra patria y tenemos de primera mano esa raíz de la cubanía, de nuestros problemas y de nuestras aspiraciones.

Ya en los finales se desdobla usted de una forma despampanante cuando afirma que debemos construir nuestra nueva identidad, mostrando un escepticismo sin par al señalar que “no cree que, en términos prácticos, la propuesta socialista pueda abrirse paso en la Cuba de mañana con un futuro luminoso como única oferta, sin abordar de manera explícita algunas comodidades del presente.”

Aconseja usted cuestionar la Revolución como fenómeno histórico en búsqueda de retractación. Dilla, lo aconsejable es reconocer los errores para no repetirlos, en la historia pasar la cuenta es negativo y  fútil.

 Partimos de la crítica a los errores cometidos por la sociedad en la construcción del socialismo, pero no en  esa crítica total del fenómeno histórico que usted solicita. Es inútil negar un hecho que existió en el tiempo y el espacio. Aprender de esos errores y no repetirlos es la actitud del sabio.

No olvides que esa pobreza repartida que quieres someter a enjuiciamiento ya quisieran haberla tenido millones de seres en el mundo subdesarrollado.

Igual discrepo de la  idea que el socialismo tendrá que lidiar con el engorroso tema de definir de manera transparente y democrática qué cuotas de soberanía pueden ser cedidas, y cuáles deben ser conservadas para el buen gobierno de la comunidad nacional. La soberanía, Dilla, no es negociable.

Yo si creo, Dilla, que nuestro drama no es el de Bebé la mujer barbuda, sino el de haber sido un país pequeño, amenazado  y sin muchas posibilidades de elegir. Nuestro drama pudo estar determinado por las escasas alternativas a mano para mantener la independencia y la soberanía del país a noventa millas del imperio.

Si sacamos cuenta, Dilla, estamos en las mejores condiciones para continuar la construcción del socialismo, porque variando el refrán, más vale dirigentes que cometen errores pero probados en la lucha, que supuestos buenos dirigentes por conocer.

 

Vuelve el descapotable con sus antilógicas ¿paroxistas?

Vuelve el descapotable con sus antilógicas ¿paroxistas?

Riflexiones

Hace unas semanas un lector me envió un artículo publicado en “Cuba Socialista” por el auxiliar de investigador, Orlando Cruz Capote, titulado “La (anti) lógica del paroxismo anti-latinoamericano y cubano hipercrítico, abierto y encubierto”, donde este espécimen de la burocracia intenta, como buen musteriense, ridiculizarme. De entrada, para entender el título hay que ser Mandrake el Mago, y para tratar de responder a lo que sí considero una antilógica periodística e investigativa, artículo de marras, había que dedicarle algo de tiempo, llegué a la conclusión de que perro que ladra no muerde y deje pasar la diatriba de resaca del tan enconado y deslenguado escritor. Para qué emborronar cuartillas, pensé, si hace unos meses cuando el susodicho investigador se ensañaba contra todos los que opinaban por el socialismo en Cuba le dedique aquel trabajo en Kaos Cuba que titulé “El descapote de Capote”, que ni siquiera respondió. Ahora meses después lanza su ataque en Cuba Socialista, y además comienza en Kaos su ofensiva contra Narciso Isa Conde, por un análisis donde este hermano dominicano da su opinión sobre la situación socioeconómica y política de nuestro país. Y vuelvo a hacer la misma pregunta hecha en el artículo Cuba y los musterienses ¿Cómo osa un espécimen de la última Era del Hielo patalear histéricamente contra hombres que quieren un futuro mejor para nuestra Revolución y nuestra patria? Este musteriense, desde que se asomó al ruedo, lo hizo en plan de ataque, con intenciones de descalificar a los que opinan diferente, nunca su intención fue dialogar, ni debatir, solo desautorizar. Para que el lector comprenda, veamos algunos de sus improperios contra aquellos que opinamos diferente: -“guatacas” y “chicharrones”; “dispuestos a aplaudir lo que no comprenden pero bien entienden, porque piensan en hacerse permanentemente seguidores incondicionales de los jefes, también de los “amigos” y de otros individuos con el objetivo de ganarse su confianza y favores”; “son hasta capaces de traicionarlos ya que en el fondo de su modo de vida e intelectualmente son unos mediocres opináticos y unos oportunistas”; “criticones a ultranza, abiertos y encubiertos, son esos que sin decir su nombre, o haciéndolo, se atreven a someterlo todo a una crítica despiadada y destructiva, con el fin de hacerse pasar como las personas-mentes y las lenguas más irreverentes y subversivas”;“lo peligroso de estos individuos amparados en seudónimos, es que se dan el lujo de pasar por revolucionarios a ultranza, de ser poseedores de toda la verdad e incluso, haciéndose los castos y modestos, de una parte de esa interpretación de la realidad que intentan vendérnosla como auténtica”. Sigue en sus ditirambos, “El Francotirador del Cauto con sus aires doctorales”; ¿Por qué viene esa aclaración de Obama y de su traductor el “francotirador”? ; “El “francotirador” de marras, comienza a atacar al presidente nicaragüense Daniel Ortega, sin compasión y dice que este debió decir en la Cumbre, en medio de la reunión, todo aquello que el sandinista expuso en la televisión cubana”; “De verdad es que ese francotirador -posición envidiable, pero no muy segura si lo descubren- tiene un sentido del humor muy extraño y anti-latinoamericano, anti-nicaragüense y anticubano; “¿Quién le paga para que denigre a Ortega? ¿Por qué se publica en un medio digital alternativo, que se dice de izquierda, esas sandeces? ¿A quien se pretende engañar? ¿Por qué hay que creerle al “Francotirador del Cauto” y no al presidente Daniel Ortega?”; “¿Quién es el adulón, el guataca y el chicharrón que se ha pasado más de dos años en una esquina de la página cubana de Kaosenlared haciendo malabares a favor del imperio y ahora ataca, decididamente, con un (ir)-realismo de espanto, a Daniel Ortega y su fidelidad hacia la Revolución Cubana, y de paso ataca a Cuba revolucionaria?” Yo me pregunto si en un frente a frente personal este pamplinoso investigador es capaz de atacar tan groseramente. Se que habla así porque anda medio despistado, pues no vivo en Europa como el dice, sino en Cuba, más puntualmente, aquí en La Habana y muy cerca de su instituto. Este tipejo es un cobarde cuando afirma que yo tengo una “posición envidiable, pero no muy segura si lo descubren”. Acaso piensa este aprendiz de intelectual y de hombre que me escondo tras un seudo por miedo, no pensó acaso que lo que no quiero es protagonismo alguno. Ya Isa Conde le restregó por el rostro sus antecedentes revolucionarios, yo también pudiera hacer lo mismo, pero lo único que te diré es que la cobardía no está en ninguna de las acciones de nuestras vidas. Te reitero más, estamos contra toda “meritocracia”, pues es una posición que niega a la juventud sus derechos a decidir y gobernar en nuestra patria. ¿Acaso crees que es necesario que el Francotirador debe ser detenido e ir a pagar por sus opiniones a una oscura celda en una prisión? Déjeme decirle que eso poco me importa, porque lo único que he hecho es ejercer mi derecho a pensar y a decir lo que creo. Ansiar tal cosa ya te ubica en un sector muy oscuro de nuestra sociedad. Es infame acusar a alguien que exprese sus ideas de ser pagados por el enemigo. Aquí el único que recibe un salario del estado cubano por investigar y escribir es usted. Aseguro que no es usted de esos que habló Martí que poseen el decoro de muchos. Esta usted sin decoro, amigo, si quiere podemos prestarle alguno. No somos mercenarios de la pluma, sino defensores de ideas. Las loas se las dejamos a otros, nuestra intención es analizar y proponer lo que creemos es positivo para nuestra patria, criticar lo que consideramos hace daño a la Revolución. Le aconsejo ponga su mirilla en algo más fructífero para nuestra patria y deje de hacerle caso al que se lo ordena. Es más, dígale a su amo que busque una pluma mejor, a usted le faltan neuronas. ¿Tuvo algún accidente en su vida? ¿Le trepanaron el cráneo? Si quieres podemos darte un círculo de estudio para retrasados y explicarte que la Perestroika en sí no era contrarrevolucionaria, lo que sucedió es que no había Partido que canalizara esas ideas nuevas para transformar la sociedad soviética, para que evolucionara el socialismo estatizado, estaliniano y burocratizado soviético. No le carguemos el San Benito del descalabro del socialismo a la perestroika. Las causas del descalabro preceden a la perestroika, no son consecuencia de ella. ¿Es usted aspirante a investigador, Doctor? ¿Por qué usted afirma que nosotros hablamos contra Cuba cuando siempre lo que hemos es censurado a la burocracia? ¿Es para usted Cuba y burocracia la misma cosa? El error es suyo, no nuestro. Por otra parte, ¿Quién te da tantos datos sobre la vida de Isa Conde? ¿Tienes amigos en algún lugar específico donde se guardan ese tipo de informaciones? Oye, sabes más de Isa Conde que el propio Narciso. Probablemente el compañero Narciso no este de acuerdo con esta defensa, pero le pido permiso para decir. ¡Que miserable eres Capote!, cuando tu ni chupabas biberón, Narciso estaba peleando contra los marines yanquis en las calles de Santo Domingo. Mientras tú escribías sandeces, Narciso estaba con la FARC en sus campamentos en territorio colombiano. Además de irrespetuoso te podríamos decir otros calificativos, porque Narciso es un viejo luchador latinoamericano. Tu chovinismo nacional es de tal envergadura que hasta los revolucionarios románticos del Siglo XIX se avergonzarían de ello. Así que para que un revolucionario pueda dar una opinión primero tiene que hacer una revolución en su país, ponerse frente a ella o participar como soldado, pues déjeme decirle que ha dejado usted a toda la izquierda mundial sin oportunidad alguna de opinar. Por demás, de acuerdo a su sugerencia, nosotros quedamos incluidos como soldados y debes respetar nuestros criterios. Por último, te insto a que hagas un análisis sobre nuestra situación socioeconómica y política y propongas tus criterios de cómo salir de esta crisis. Sería entonces más agradable leerte. ¿Dios Mío? Terminando este artículo veo uno del compañero Almaguer desde Isla Verde, Canarias, en defensa del compañero Capote. ¡Pero Almaguer! En medio de esta tremebunda crisis ¿que tú haces en España? No te das cuenta que eso te descalifica de acuerdo a tu amigo Capote. Si vas a regresar de inmediato, acuérdate de recoger la dieta. 10 de agosto del 2009.

El Francotirador del Cauto